Este es uno de los titulres en la página web del El Tiempo, el diario más importante de Colombia:

Inmediatamente después del titular es que se menciona el “fervor” que ha despertado la candidatura de Obama, pero se hace de tal forma como para dar entender que el candidato está “comprando” el éxito.
No se me hace raro, desde que la campaña se ha intensificado, El Tiempo se ha dedicado a promulgar las ideas republicanas de McCain como si pudiera influenciar a los votantes de una u otra manera.
Es indudable que la campaña de Obama ha recaudado cifras millonarias (más de US$600 millones en general), pero no es definitvo que el dinero es “gran parte” del éxito. Esa lógica practicamente reduce las ideas y los proyectos que ha presentado el senador de Illionis, así como califica a quienes lo han seguido y votado por él (como yo, por ejemplo) de pobres ilusos comprados.
Que lindos, que sigan haciendo berrinche.
Lo que me sigue causando curiosidad es cómo, desde la periferia, el nombre de Colombia trata (pero no logra) de ser incluido dentro del debate general de estas elecciones. Lo colombiano dentro de mi me dice que qué bueno, pero lo Americano me dice, qué importa.
Ojo: Tras la noticia de esta semana de la purga en el ejercito por violaciones de derechos humanos (un hecho supremanete alarmante y decepcionante), ya no hay excusa de la prensa Colombiana de seguir jalando mañas parciales y patéticas con titulares sesgados hacia Obama sólo porque el demócrata no apoya el Tratado de Libre Comercio en los términos actuales. Recordemos que durante el debate en el que John McCain invocó la negociación de éste, Obama dijo definitivamente que hay que ver cómo se soluicona la cuestión de los derechos humanos contra sindicalistas – que ironía de la mala que sea otro tipo de violaciones las que sacudieron al país, pero que aún así dejan mucho que pedir del estado colombiano.







